El reciente logro de Deborah es sin duda uno de los títulos más importantes del atletismo nacional en toda su historia y los tres conceptos del título de esta nota, jugaron un papel destacado en este triunfo.
Planificación:
Hace alrededor de un año conversando con Andrés Barrios me comentaba que los objetivos del trabajo con Déborah estaban puestos en pelear el oro en el Sudamericano de Menores en 2008 y llegar a la final del Campeonato Mundial Sub 18 que acaba de finalizar. Ambos objetivos cumplidos.
Trabajo:
La decisión de Deborah de trasladarse a Maldonado, el “sacrificar” ciertas actividades propias de la edad, para poder cumplir con el entrenamiento, el estudio y el descanso, etc. Pero este trabajo y esfuerzo se fue viendo paulatinamente traducido en mejoras de marcas y logros progresivos.
Suerte:
El video de la prueba muestra que Déborah estaba 6º cerca de la 5º y 4º al entrar a la recta, pero lejos de las tres primeras. En la última valla, la jamaiquina Ristananna Tracey que lideraba la prueba hace un traspié y cae, Déborah sigue corriendo en gran forma logrando pasar a las dos atletas que tenía adelante y lograr la ansiada medalla.
Algunos se podrán preguntar: ¿ la caída de la atleta jamaiquina, desmerece su logro?
En lo más mínimo, logró todos sus objetivos con una excelente marca por debajo del minuto, record nacional y pasar a liderar el ranking sudamericano de menores y juveniles.
Además todos sabemos que en las competencias hay imprevistos a favor y en contra, es parte del crecimiento como atletas aprender a convivir con ellos. Seguramente algún día que le jueguen en contra, podrá acordarse de este le jugó a favor y consolarse
No se ustedes, pero yo voy a seguir disfrutando este momento, leyendo las crónicas de los medios de prensa y esperando poder felicitar personalmente a Déborah
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Etiquetas:
Campeonato Mundial de Atletismo 2009,
Deborah Rodriguez,
Sub 18